domingo 11 de octubre de 2009

Otra mirada sobre la crisis

Llevamos más de un año dándole vueltas a la crisis: sus consecuencias, sus causas,... Parece haberse instalado la percepción de que es el que gobierno el que nos debe sacar ella. Paralelamente, hay otro grupo que opina, además, que el gobierno no nos está solucionando la vida y, para más inri, es responsable de llevarnos a la situación actual.

Bueno, no voy a entrar en la discusión de si Zapatero lo está haciendo bien (seguramente está haciendo algunas cosas de manera correcta y otras no). Lo que sí que creo es que el único agente que hizo los deberes (ahorrando más de lo que gastaba) antes de la crisis fue el gobierno. Tanto las empresas, como los particulares como (muy especialmente) el sector financiero, se/nos embarcaron/mos en una vorágine consumista y de gasto que nos llevó, expresado en términos que todo el mundo entenderá, a estirar más el brazo que la manga. ¿Quiénes son?

1. Paletas que pasaron a supuestos promotores inmobiliarios especuladores montados en un coche de alta gama (el Cayenne de Porsche es un caso típico) e invitando a comer al concejal de urbanismo de turno. Válido para algunos otros empresarios. Esos piden ayudas, además de despido libre, aunque alguno de ellos simplemente esté ganando menos dinero que antes (que es distinto de perderlo).

2. Bancos que concedían a particulares sin ingresos estables créditos con los que comprarse el piso, hacer reformas, cambiar el coche e irse de vacaciones ese mismo verano. Esos ejecutivos de la gran banca tienen jubilaciones millonarias y chupan del erario público porque son demasiado grandes para dejarlos caer. Igual que antes, no pierden dinero, sólo que no ganan lo que otros años.

3. Trabajadores con baja cualificación que con 1.000 Euros al mes conducían un Audi A3, iban de vacaciones a algún país exótico, salían de restaurante los viernes y a la vez pagaban una hipoteca que consumía más del 50% de lo que (entre los dos) ingresaban cada mes. Ahora lloran porque están con el agua al cuello y no pueden mantener ese ritmo de vida. Este es, claramente, el caso más problemático y uno de los más vistosos, porque todos conocemos situaciones así.
Si todos estos deciden echarle la culpa a otro (un gobierno, en este caso) cabe la posibilidad de que, en efecto, se pongan de acuerdo. Pero, ¿Es así? Creo que no. Podremos discutir sobre si las medidas que hoy se están tomando son adecuadas o no, pero buscar una cabeza de turco fácil como esta y señalarla con el dedo como culpable de lo que hoy vivimos es una injusticia y la garantía de que crisis como esta volverán a pasar. Os dejo con una viñeta aparecida en el diario Publico el 4 de octubre. Sobran los comentarios.


martes 6 de octubre de 2009

Cosas que hacer en la ducha (no seáis malpensados)




¡Va a resultar que Mercedes Milà tiene razón! Meen en la ducha. Lo dice una ONG brasileña, SOS Mata Atlantica. El objetivo de la medida es el ahorro de agua.

Hagamos un sencillo cálculo: Si 45 millones de personas en España hicieran esto cada mañana, cada uno se ahorraría 9 litros. Esto haría 405 millones de litros diarios. Multiplicado por 365 días al año eso nos da casi 148 hectómetros cúbicos/año. Con eso se llenaría un pantano mediano como el de Escales, en Huesca. El potencial es, por tanto, mayor de lo que a priori podríamos imaginar.
Paralelamente, parece que la orina no es tan asquerosa como la pintan. El 95% es agua, el resto, urea y sales. Los romanos la utilizaban como remedio, el naturópata Txumari Alfaro está “jartito” de darnos consejos a base de “agüita amarilla” y más de uno confiesa hacerlo ya. Vamos que merece la pena ahorrar agua de esa manera.

Eso sí, dos advertencias:
1. Úsenlo en la ducha, no en el baño. Así ahorrarán agua de verdad y, de paso, evitarán desagradables sorpresas.

2. Si es vd. de los que ya purgan el vientre y hacen aguas menores simultáneamente (lo cual es en sí un ahorro), no intenten ahorrar más agua aunando la ducha a sus costumbres evacuatorias. Aparte de las dificultades de gestionar todo a la vez, el espectáculo sería dantesco.

jueves 1 de octubre de 2009

Els autèntics botiflers




Quin tip de riure! Algú m'ha dit que he fotut canya als meus amics (políticament parlant, és clar) però avui penso parlar del fatxenda de l'Àngel Colom. Resulta que va rebre diners del pájaro d'en Millet.
En aquesta època ja era millitant de Convergència i Unió. La seva teoria? Una conspiració, espanyolista, és clar. Pobrissò, ell nomès va rebre 72.000€ per pagar deutes. O van ser 150.000? Per començar, s'ha permès dir que "qui estigui lliure de culpa, que llenci la primera pedra". I ho va fer, per la causa independentista, és clar. Sempre pensant en Catalunya. De fet, ell ha volgut fotre la culpa als socialistes i als espanyols. Diu que el volen matar políticament (no sap que fa anys que està mort políticament). Deu ser que robar en nom de Catalunya no és delicte en el seu somni delirant. En realitat, aquest paio no ha treballat mai a la seva vida. Ara, treure rucades per la boca,...


Però, no dèieu que és Espanya qui ens roba? Doncs no, és en Colom, independentista de pedra picada, qui manega diners del nostres lladres nacionals. ¡N'hi ha per llogar-hi cadires!

martes 29 de septiembre de 2009

La izquierda europea está hecha una mierda



Así como suena. Tras el bochorno que están pasando los grandes adalides del neoliberalismo bancario y especulativo, resulta que los partidos de la izquierda tradicional están saliendo escaldadísimos de sus contiendas electorales. Alemania ha sido el más reciente ejemplo: su peor resultado en 60 años.



Y no es ninguna broma. De los 27 países de la Unión Europea la derecha gobierna en la inmensa mayoría (creo que 21). Las grandes excepciones son: Gordon Brown en Gran Bretaña, que espera un enorme descalabro frente a los conservadores. Sócrates en Portugal, que acaba de ganar después de la desastrosa campaña de su rival de derechas. Y, por supuesto, ZP en España.

Ante este panorama, ¿Qué están haciendo mal estos partidos? Cuestiones tan graves como esta nunca admiten una respuesta fácil. Sin embargo, creo que la izquierda europea lleva décadas haciéndolo mal. Cuando digo mal, no digo rematadamente mal. Pero sí creo que para que te voten, es necesario ser creíble. La derecha no promete el oro y el moro. Pero la izquierda nació para cambiar el mundo, no para dejarlo como estaba ¿No es así?

La izquierda se asienta sobre un pilar fundamental. El Estado (y la sociedad, no el individuo). Si la conciencia social es cada vez más individualista, pues ese papel se debilita y la propuesta de la izquierda pierde credibilidad. La sociedad no cree que el Estado les vaya a sacar las castañas del fuego luego, ¿Para que votar a estos?
Alguien podría decir que la crisis actual y siendo culpable la codicia y el afán especulador, la socialdemocracia tiene una oportunidad. Personalmente, no estoy seguro de que ese análisis tan sesudo sea propio de la inmensa mayoría de la sociedad. Vamos, que no hay tanto intelectual suelto.

Otro aspecto que me entristece profundamente, es que la izquierda se ha ganado muchas cosas a pulso. Hemos demostrado tener la misma capacidad para defraudar a la gente que la derecha de la que, supuestamente, somos la alternativa. Por ejemplo: ¿ Qué gobierno suprimió el Impuesto sobre el Patrimonio en España? El del PSOE. A mí y a muchos otros no nos vale ni intentar justificar eso ni decir eso de “sí pero también hemos hecho cosas buenas”. Joder, es que no lo entiendo. ¿Es que alguien vota a un partido de izquierda para que suprima ese impuesto y que además, facilite los trámites del divorcio? Pues no. Vota por lo segundo y se cabrea, con razón, por lo primero.
Otro ejemplo de España: ¿Qué partido introdujo los contratos basura en 1994? El PSOE otra vez. Si era necesario flexibilizar el mercado laboral para crear empleo, ¿Hacía falta a cambio poner en una situación tan vulnerable a jóvenes y otros colectivos? Una cosa es tomar decisiones valientes (subir algo los impuestos para pagar prestaciones sociales, tirar adelante una reconversión industrial) y otra hacer lo contrario para lo que se coloca en el poder.
Tercer y último ejemplo: ¿Cómo es posible que Tony Blair sea miembro del Partido Laborista y que durante un tiempo fuese la gran esperanza de la izquierda europea? ¡Pero si aparece en la foto de las Azores ¡ No, no y no!

Si no soy creíble, ni predecible, no soy sustancialmente mejor que el otro y tengo fama de ser peor gestor, ¿ Perderé el apoyo popular? La respuesta es sí. El electorado hará probablemente varias cosas:
1. Dejar de apoyar a la izquierda tradicional, apoyando a la alternativa de la derecha.
2. Dejar de apoyar a los grandes partidos. Es decir, a la socialdemocracia le están creciendo los enanos por la derecha populista, pero también por la izquierda. Sólo que estos últimos son todavía demasiado enanos y no gobiernan en casi ninguna parte.
3. Abstenerse, lo que nos lleva al problema de la desafección.

La derecha vivió su particular travesía del desierto hasta los años 70. Y si resurgió fue precisamente porque apeló a su ideario tradicional aderezado con un toque de “y no tengáis miedo, que vamos a quitaros lo que ya habéis conseguido”. La izquierda, por el contrario, se ha quedado atascada y perpleja, pues su mensaje tradicional no es escuchado con la misma atención y para colmo, es contradictorio (véanse las contradicciones arriba). Ejemplo de lo primero: el PSOE trajo las pensiones... hace casi 20 años de eso ya, hombre.
Creo que el futuro de la izquierda pasa por algo así como: vamos a defender los valores tradicionales de igualdad y solidaridad, pero también vamos a apostar por la responsabilidad individual y a premiar el esfuerzo de aquellos que ganan dinero, sí, pero que también nos proveen de los bienes y servicios que necesitamos. Diseñar un proyecto COHERENTE con tus principios, aunque no sea revolucionario (esto último, ni falta que hace, dejémoslo a los comunistas y que saquen el 5% de los votos). La tercera vía fue un buen intento, pero sus propios partidarios han resultado ser claramente de derechas, amigos de Bush o mentirosos, así que se la cargaron bien rápido. ¡Otro ejemplo claro!

domingo 27 de septiembre de 2009

Subida de impuestos inoportuna







Ya se ha anunciado la subida de impuestos. Al menos, no se podrá decir que este gobierno no tiene huevos de tomar decisiones impopulares como:



1. Retirar la deducción de 400 Eur en el IRPF.

2. Subida de 2 dos puntos del IVA general (del 16 al 18%), del 7 al 8% en el IVA reducido y, eso sí, sin tocar el superreducido del 4%. Éste último no varía, de cara a no perjudicar a las clases más desfavorecidas. El mecanismo es simple: si los pobres gastan más en leche, pan o huevos, no pagarán más impuestos.

3. Aumentar la tributación del capital: esta es la medida que sí afecta claramente más a los ricos, aunque su repercusión presupuestaria será muy pequeña.

Los efectos de esta reforma se dividen en dos: los economómicos y los políticos. En cuanto a los primeros, temo que esta subida sea inoportuna. Estoy seguro de que en el consejo de Ministros y en el PSOE se cree en un potente Estado de Bienestar para España. No nos engañemos, para tener servicios daneses necesitamos pagar impuestos daneses. Si alguien defiende lo contrario no tiene más que mirar a los países de su alrededor. Como además, la inflación es baja, pues aumentar el IVA tendrá efectos moderados sobre los precios. De la misma manera, el equipo econocómico del primer partido de la izquierda en España está dominado por una visión muy moderada y claramente a la derecha de la socialdemocracia. Tanto es así que ha sido el gobierno del PSOE el que ha eliminado el Impuesto del Patrimonio. Una figura fiscal que, si bien recaudada unos escasos 1800 millones, era claramente progresiva. No debería haberse suprimido nunca.

Esta paradoja se plasma en que durante los años de gobierno Zapatero ha habido claras reformas sociales en ámbitos tan diversos como el matrimonio, la dependencia o, más recientemente, el aborto. Sin embargo, la política fiscal nunca ha sido valiente (es decir, recaudar y gastar más) y se puede decir las reformas que no han supuesto gastar más lo han tenido más fácil.

Ahora nos encontramos con la necesidad de mantener o mejorar las prestaciones sociales (Zapatero ha mejorado incluso la asistencia a los parados, por ejemplo) y, a la vez, cubrir un déficit presupuestario mucho mayor de lo que el gobierno esperada. Conclusión, aumentemos el ingreso porque las partidas del gasto están comprometidas. Eso puede cuadrar las cuentas del gobierno, pero puede dificultar la salida de la crisis que, tratándose de un ciclo económico, debería llegar para finales del año que viene (trimestre arriba, trimestre abajo), cuando estas medidas estén en vigor. Mi opinión es que el Estado debería seguir gastando más de lo que ingresa, pues a largo plazo, ese esfuerzo se verá recompensado con una mayor actividad económica y, por tanto, más impuestos. Lo importante para este gobierno es que de cara a las próximas elecciones hayamos salido con fuerza de la recesión.

Políticamente, además, va a ser difícil vender a la sociedad española estas medidas. No sólo porque a nadie le guste rascarse el bolsillo, sino también porque en la coyuntura actual esto es un jarro de agua fría. El PP lo tiene claro, aunque nunca se atreverá a concretar su reducción del gasto público. Pero tengo que deplorar que el mismo gobierno que derogó el Impuesto de Patrimonio suba ahora figuras tributarias menos progresivas. Paro y subida de impuestos, un cóctel que ZP podría pagar muy caro.

miércoles 19 de agosto de 2009

Megacebollas en Valiña

Ahora que estamos en agosto y que los periodistas no tienen nada que hacer, yo también me apunto a las noticias curiosas. Para los amantes de las cebollas, he aquí los fantásticos frutos que se dan en mi pueblo. Cebollas como boinas. Ved la comparativa, para que os deis cuenta de la magnitud. La pequeña es una cebolla normal de las que compramos cada día en el súper. He puesto ademas, un tenedor grande y otro de postre. Por cierto, están buenísimas y no pican nada. ¿Donde? En Valiña, cerca de Ponferrada, España.

jueves 30 de julio de 2009

¡Se acaba el mundo! Tengo al niño con gripe





De los más de 500 millones de afectados por gripe al año en el mundo, entre 250.000 y 500.000 se mueren debido, fundamentalmente, a complicaciones derivadas de un trastorno previo o problemas en el sistema inmunitario.

El caso de la gripe nueva no es distinto. Su capacidad para el contagio es tan o más alta y la tasa de mortalidad es muy parecida (aunque algo menor). Una lectura seria del tema nos diría que si estamos sanos y no somos muy ancianos, lo más probable es que, o bien no cojamos la gripe o bien que a la semana estemos de nuevo bailando por la calle. De sentido común, vaya.

No sé qué pasa por las cabezas de los periodistas del mundo (en esto me pongo de lado de los políticos que nos informan con sosiego), que están más interesados en demostrar supuestos “avances inexorables” de la enfermedad antes que decirnos realmente los peligros que conlleva. Durante estas semanas me he enterado de prácticamente todos y cada uno de los casos de gripe en España. ¿Se imaginan que cada invierno nos cantaran los nombres y las vidas de los aproximadamente 4 millones de españoles que enferman de gripe? Absurdo. Entonces, ¿Qué es esta paranoia que nos asalta últimamente? Paletos del mundo: pueden andar tranquilamente por la calle, anden con ojo con los cambios bruscos de temperatura, lávense las manos… lo que nuestras madres nos han dicho toda la vida. ¿Hace falta tanta alarma? Me voy de vacaciones a Gran Bretaña. Adiós.

martes 28 de julio de 2009

Partidaria del capitalismo salvaje y explotador



Es lo equivalente a "sindicalista retrógrado piquetero". Esto es lo que le espetó Esperanza Aguirre a ZP ayer mismo. Y es que la derecha no pierde la ocasión de, a la que le ofrecen una oportunidad, enseñar su cara más siniestra*. Espe, ¿por qué no nos cuentas en qué consiste tu fabulosa reforma laboral? No lo harás porque sabes que se te echarían encima.




Ante la avalancha de críticas que ha suscitado mi post sobre la reforma laboral en España (en realidad, nadie ha comentado nada, pero así me doy importancia) necesito volver a afirmar que la culpa de la crisis no es de los trabajadores. Sin embargo, la derecha no deja de utilizar el mismo mensaje que inventaron en la primera revolución industrial: que el mercado regule los salarios,... a la baja.

ZP ha "roto" el diálogo social. Bueno, esa es una mentira gorda. Lo que ha dicho el Presidente del Gobierno es que no vamos a rebajar los derechos de los trabajadores (en mi propuesta de reforma hablaba de equilibrar las condiciones de trabajo entre trabajadores). Si después de los millones que se están utilizando de nuestros impuestos para ayudar a las empresas de este país vamos encima a joder a los trabajadores, ¿qué clase de diálogo social es este? Tu me salvas a mí, yo te hundo a tí...

Lo que las empresas deben pedir es inversión en infraestructuras, un marco legal claro, trámites burocráticos ágiles, persecución del fraude fiscal, mano de obra cualificada,... Lo del despido libre, que lo apliquen a partir de 100.000 euros al mes o para cargos directivos, ¿estamos?
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*En el PP andan contentos. Por fin una encuesta del CIS les dice que pueden ganar. Eso sí, ha faltado más de cuatro millones de parados. Socilistas, a ponerse las pilas, que como no salgamos de la crisis pronto...

jueves 16 de julio de 2009

Reforma laboral en España: excesiva temporalidad.



Al contrario de lo que parte de la izquierda piensa, creo que España debe reformar su mercado laboral. No puede ser que exista una brecha tan grande entre trabajadores con contrato fijo y varios años en su empleo y los temporales.

La economía española fue ágil creando empleo en la última etapa expansiva. Pasamos de unos 12 millones de ocupados a más de 20 entre 1994 y 2008. Es decir, el número la población ocupada creció un 66% aproximadamente, varias veces más rápido que la población. Durante ese periodo, el desempleo pasó del, 24%! , al 8%, algo nunca visto en España.

Sin embargo, esta flexibilidad se ha vuelto en contra de parte de la clase trabajadora. A la que el ciclo económico se ha torcido, a los empresarios les ha entrado miedo. Y, a corto plazo, reducen costes. ¿Cómo? Despidiendo a los trabajadores que supongan un menor coste. A los temporales. Eso supone, aparte de un drama familiar, 2 problemas graves para la economía:

1. Por un lado, se prescinde de trabajadores que, pudiendo tener suficiente experiencia (y juventud, aunque sea políticamente incorrecto decirlo) y el mismo valor que otros, no tienen el mismo coste de despido que si gozaran de 15 o más años de antigüedad. Esto es una total aberración, pues puede empeorar a largo plazo la competitividad de las empresas. Además, estos nuevos desempleados no reciben la misma atención ni la misma cobertura mediática que los grandes bancos, las constructoras o las fábricas especuladoras que negocian indemnizaciones por despido tras presentar ERES. Se trata de cientos de miles de personas con poco reconocimiento social, repartidas entre miles de empresas con una formación diversa y en muchos casos superior a la media y escasas posibilidades de reengancharse al trabajo hoy en día.
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2. Por otro, al poder echar tan fácilmente una parte de los trabajadores, se ahonda en las consecuencias de la crisis. Estos parados ven recortado su poder adquisitivo, con lo que la demanda agregada de la economía es menor, agravando el ciclo recesivo. Un ejemplo de lo contrario es Alemania, donde el PIB está cayendo el doble pero el paro ha crecido sólo ligeramente.

Con la reforma laboral de 1994 se reconoció que el modelo de mercado laboral heredado del franquismo en el que el despido era simplemente carísimo no servía para el futuro. Esa reforma sirvió para crear mucho empleo precario y bastante fijo, dejando al resto de trabajadores que ya venían gozando del contrato fijo como un grupo hasta cierto punto protegida por los famosos 45 días por año trabajado.

A mi entender, se debe ampliar la protección a los trabajadores temporales y homologarla a niveles europeos. Esto reduciría el número de despidos, siempre y cuando no volviéramos a la situación previa a 1994. Una vez que hayas superado tu periodo de prueba, por muy temporal que seas es justo generar una indemnizacíon por despido decente. Por otro lado, quizá sería bueno fijar un límite superior a la indemnización por despido de, pongamos, 30.000 euros. A mí me parece que el que salga perdiendo con la medida tendrá un salario que le permita ahorrar por si acaso, no? ¿ O es que los trabajadores no formamos una sola clase?

lunes 6 de julio de 2009

Cristiano ya está en Madrid

Buenas, esta mañana tenía ganas de escribir sobre algo importante, así que, como no, voy a dar mi opinión sobre el glorioso advenimiento del nuevo Mesías, el que nos sacará de la crisis, el ayatolá del balompié, el nuevo profeta del fútbol…. Cristiano Ronaldo.

Ya comienza ha haber colas de catetos, digooo…. de aficionados a las puertas del club. Y no es para menos. Si un tío enfundado en un chándal al que no permitirían la entrada en cualquier discoteca de barrio “vale” 94 millones, ¿qué no valdrá ese sufrido aficionado merengue que por un pelo no se sacó el graduado escolar? ¡Denle su parte!

Casi nada, 80.000 personas aclamando al nuevo Dios, portador de la llama de la fe futbolera y heredero de las gestas que han hecho de los madrileños, un pueblo épico. Helas aquí:

1. El levantamiento contra las tropas napoleónicas. De no ser por aquello, los españoles seríamos franceses. Por desgracia, el aforismo de que África empieza en los Pirineos se resiste a desaparecer.

2. El motín de Esquilache, que comenzó entre otros motivos cuando se obligó a los por entonces súbditos de la Villa y Corte a recortarse la capa. ¿Qué capa? Pues la que el friki de Ramón García lucía en esas bochornosas uvas de Nochevieja en TVE.
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3. La resistencia heroica contra los bombardeos fascistas en la guerra civil. Para algunos, la llegada de Cristiano de parece a esto. Bueno, la mayoría no recuerdan ni que Madrid resistió, pues es más importante el nombre de su nuevo héroe y, por que no decirlo, de la cohorte de mujeres de (hasta el momento) intachable virtud que serán ungidas por su nueva deidad.
Tras este deliarante espectáculo sólo me queda añadir: Ciudadanos madrileños. Si queren olvidarse de sus problemas, entreguen a sus vestales a las puertas de la Catedral Joy Eslava. Dios les compensará haciendo llover el maná de la abundancia de ligas y copas sobre sus cabecas.