domingo, 4 de enero de 2009

Protejan a la población civil de Gaza e Israel



El ejército israelí está dando una respuesta desproporcionadamente violenta al terrorismo de Hamas. La más sofisticada tecnología militar contra cohetes artesanos (Qasam). Es muy triste comprobar que la violencia sólo alimenta los argumentos de los extremistas de ambos bandos, mientras que la población civil indefensa se constituye en víctima involuntaria del conflicto, como siempre.

Paralelamente, las negociaciones con Israel para llevar a cabo un alto al fuego no tienen suficiente respaldo. Estados Unidos veta las condenas a la violencia en la ONU y la Unión Europea no tiene una voz única fuerte (para vergüenza nuestra, de los europeos). La nueva administración Obama no parece que vaya a enfrentarse al poderoso lobby judío que, vergonzosamente, justifica cualquier actuación israelí, por nazi que parezca.

Israel tiene el derecho a existir, pero ese derecho se parece fundamentar en la violencia ejercida contra sus enemigos: Siria, Hizbolá, Hamás,… Hace décadas que la solución al problema parece clara para todo aquel que la busca (lean a Shlomo Ben Ami): un estado palestino independiente, reconocimiento mutuo, condena de la violencia y, sobretodo, esperanza para los palestinos de un mundo en paz y libertad.