lunes, 17 de septiembre de 2007

Superhumillada 2007


Me causa vergüenza ajena ver Supermodelo 2007. Creo que la línea que separa la preparación para una profesión dura y competitiva de la humillación y la sumisión se supera amplia y frecuentemente.

Acabo de ver como enfrentan a las 2 nominadas, una de ellas una adolescente de 16 años. Las sientan frente a frente y cada una debe argumentar por qué es mejor que la otra. Al final, acaban saliendo a la palestra odiosas comparaciones.

Sinceramente, creo que a esas chicas se las somete a juicios que los adultos no admitiríamos en nuestra vida personal y profesional. Aspirar a ser un profesional en cualquier campo no puede pasar por insultar a las alumnas, bajo el pretexto de que en la vida real las cosas son así o peor. Me pregunto que pensarán los padres de estas personas. ¿Les parece normal que traten así a sus hijas? Cristina Rodríguez, la directora de la pseudoacademia, es una persona zafia y maleducada. Se permite dar lecciones de glamour con un collar de cucharas rodeándole el pescuezo. Provoca el llanto de las chicas, para regocijo de los realizadores de Cuatro. Exagera en sus comentarios para dar la impresión que sabe más que nadie y que, si las demás no lo ven, es que no sirven. Valerio les grita a veces como un auténtico energúmeno. Eso sí, también se las dan de padrazos en determinados momentos. Un contraste la mar de hipócrita. Y eso porque se aprovechan de su posición (de superioridad). Una autoridad muy mal entendida. Y las chicas, sin rechistar. Acordaos de cuando teníais 16 años y de cómo os podían herir determinados comentarios de vuestros profesores, padres, jefes… Vamos, yo no permito que me hablen así ni de coña.

1 comentario:

CaTeRiNa dijo...

Hola, yo tambien he visto algunas de esas humillaciones. Me parece increible que estas adolescentes permitan que se les trate así. Son tantas las ganas de llegar a ser una "supermodelo" que se dejan pisar. Bajan la cabeza. Pero una de las dos veces que lo ví, hubo una de ellas que supo hacer frente a la crítica. No muy educadamente. Ni muy oportuna. Pero no agachó la cabeza. Hubo otra que pidió perdón por llevar una camiseta negra o algo así... Molt fort.
Saludos!