jueves, 23 de octubre de 2008

Probablemente Dios no exista, así que deje de procuparse y disfrute la vida.



Por los autobuses de Londres se pueden ver estos llamativos carteles. Richard Dawkins, célebre biólogo británico y ateo irredento, pretende condenar a la extinción a todas las religiones. Y su propuesta está teniendo un eco inusitado: los mismos anuncios que suelen sugerir que con tetas SÍ hay paraíso, nos invitan ahora a ser más felices. Eso sí, siendo ateos. A mí no me parece mal la idea. Sobretodo porque me gusta incomodar a la iglesia: tan seria ella, tan cabreada, que tanto le molesta que le lleven la contraria, que aún cuestiona la evolución de las especies, los tratamientos con células madre, que condena el uso del preservativo,…

En definitiva, olé tú Richard Dawkins. Os paso el enlace por si queréis colaborar con la campaña.

1 comentario:

Dani dijo...

Curioso fenómeno anglosajón: el Reino Unido es uno de los paises más descreidos y ateos del mundo mientras que sus primos de los USA, son todo lo contrario,el país desarrollado más creyente.