Pues no voy a criticar esta vez a Rajoy. Si yo fuera el líder de la oposición, también para mí sería un p... coñazo asistir al desfile del día de las Hispanidad.
Bueno, de hecho, creo que los ejércitos son una institución bastante inservible, excepto cuando van en misiones auténticamente humanitarias. Además, para ser auténticas fuerzas de paz deberían vivir una revolución interna de la que estamos muy lejos. Rajoy además tiene un concepto bastante trasnochado de España y sus fuerzas armadas, pero ese no es el caso hoy.
A lo que iba: Y si tuviera a un amigo con el que hablar del tema la víspera del desfile, le diría: "nen, que me voy a pasar todo el día viendo la cabra de la legión, mientras tengo a la niña esperándome...". Y punto. Las críticas que le ha lanzado luego Leyre Pajín me han parecido desproporcionadas. Por dos motivos: porque seguramente ella pensará lo mismo de los desfiles militares y porque pese a todo ella también asistiría si fuera su obligación.
Mención aparte me parece lo que dijo Super Chacón. Más conciliadora, más inteligente. Los políticos tienen un trabajo bastante complicado, al contrario de lo que muchos piensan. Asistir a un desfile el fin de semana, aunque te dén un porrón de canapés, es una mierda cuando aprecias tu vida privada. Es una de las servidumbres del político. Al menos, dejemos que se desahogue con un amigo en privado.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada