lunes, 9 de julio de 2007

Agenda e iniciativa política


La política no deja de sorprenderme. Hace tan sólo 15 días, se daba la legislatura por muerta y vaticinaban un descalabro socialista: la ruptura de la tegua de ETA parecía perjudicar al PSOE, algunos veían en las municipales de Madrid un adelanto de lo que iba a pasar en toda España, los soldados muertos en el Líbano,… en fin, que se jugaba en terreno propicio para el PP.

Sin embargo, en dos semanas se ha dado la vuelta a la tortilla. ¿ La causa? El cambio de la agenda política y la toma de la iniciativa por el gobierno socialista.

Donde hasta hace nada se hablaba de cesión al chantaje terrorista, hoy se habla de 2.500 euros de ayuda a las familias con hijos. Rajoy se dedica ahora a pedir (increíble, pero cierto) supuestas actas de las reuniones de los negociadores del gobierno de Zapatero con ETA. En estos momentos, esta propuesta, o bien no da votos, o provoca vergüenza ajena. La gente pide firmeza al gobierno y aplaude las detenciones de miembros de la banda, siempre que se haga de manera discreta y eficaz.

Las perspectivas para el PSOE en las próximas generales vuelven a ser optimistas. Tras el debate sobre el estado de la Nación, se vuelve a recordar los avances de la legislatura: creación de empleo y riqueza, equiparación de las parejas del mismo sexo, mayor salario mínimo, la atención a las personas dependientes,… Y, para rematarlo, un nuevo golpe de efecto antes de que la oposición pueda replicar: la remodelación del gobierno. Un perfil nuevo, más mediático y enérgico que da nuevos bríos a la gestión del mismo y permite, nuevamente, fijar las prioridades y la agenda política del país. De mantenerse esta tendencia y si el PSOE soluciona algunos de sus problemas en Madrid y Valencia, Zapatero optará a la reelección con ciertas garantías.

Y todo porque se vuelve a hablar de lo que de verdad nos importa: estoy escuchando el discurso de la nueva Ministra de Vivienda, Carme Chacón (36 años, tan sólo) y, tengo que decir, que hacía tiempo que no escuchaba a un político mostrarse tan comprometido con una causa: la de garantizar el acceso a la vivienda para todos y, en especial, para toda una generación, la de los y las jóvenes de nuestro país. Y de eso, y de más cosas, es de lo que se habla en la calle.