domingo, 16 de mayo de 2010

Finalmente, la tijera



Ha llegado el tijeretazo. La crisis afecta así, a todos. Algunos están lanzando ahora el mensaje de que la crisis afecta a los más débiles. Mentira. Los más débiles son los que en los años de vacas gordas tenían , en el mejor de los casos, contratos precarios y que, desde mediados de 2008 se han ido al paro. 4.600.000 personas. Cualquier análisis sobre las consecuencias de la recesión debe tomar este punto de partida (no el recorte a los funcionarios).

Creo que ZP está gestionando mal el problema. La causa fundamental, a mi juicio, no pensar en la gravedad de la situación. Ojo, tampoco creo que otros la hubieran calibrado bien. Los que predecían desastres y el apocalipsis son los que o bien no ofrecen soluciones o siempre están diciendo que el mundo se acaba. Yo estoy seguro de que saldremos de la recesión y crearemos empleo. Confío en mi país y en su potencial.

A lo que iba. ZP no predijo la profundidad del problema. Los 400 € que nos habían dado estos dos últimos años podían tener sentido en un contexto de desaceleración suave. Era una medida rápida y fácil de implementar, destinada a mantener el consumo en niveles adecuados.

Pero no fue así. Tras la presentación de unos Presupuestos Generales del Estado austeros y varias medidas parciales como el aumento del IVA (¿recuerdan que Esperanza Aguirre pedía la rebelión fiscal pero no dice nada sobre las pensiones?), en mayo de este año ha llegado el verdadero tijeretazo. Tarde y de manera desordenada.


En cuanto a la reacción de la gente, me encuentro a los resignados y a los indignados. A ambos los comprendo, aunque algunos argumentos me indignan. Que no te suban la pensión o que te bajen el salario, aunque sea un 2% es una putada. Pero hay sectores que no han padecido ninguna consecuencia de la crisis: pensionistas y funcionarios, por ejemplo. A los primeros les hubiera mantenido su poder adquisitivo, pero con los segundos no simpatizo de la misma manera. Creo que la garantía de un trabajo de por vida tiene que estar acompañada de la posibilidad de soportar sacrificios, de vez en cuando. Siempre defenderé su trabajo y no creo, como muchos, que sean una panda de vagos. Pero, repito, deben estar dispuestos a aceptar sacrificios que no comprometan su estabilidad en el empleo. El gobierno puede y debe endeudarse para invertir en infraestructuras, pero no para pagar las facturas de la luz o las nóminas. Y conste que esto me puede costar la bronca de algún familiar.


El plan es honesto. Si alguien cree que no hay cojones a adoptar medidas duras, se ha equivocado. Y con una rebaja del sueldo del 15%. Para dar ejemplo. Opino que el gobierno debería haber presentado este plan hace seis meses, aunque yo hubiera retocado algunos aspectos que rendirían frutos en el próximo año:

1. Que vuelva el impuesto del patrimonio: ¿Por qué se eliminó en 2008? Eso son 1800 millones que ingresaríamos.

2. Que vuelva el impuesto de sucesiones. Otro gran error. ¿Por qué tributa más trabajar que recibir una herencia? ¿Qué he hecho yo para ganarme eso? Mis padres trabajaron para conseguirlo, es cierto, pero yo no. 600 millones de € al año.

3. Eliminación de la exención fiscal de los premios de la lotería. Puede parecer una tontería, pero son unos 1.100 millones al año. Eso podría ser compatible con una aumento de los premios, pues el Estado ya se quedaba una parte de la recaudación.

4. Pasar el tipo máximo del IRPF del 43% al 48%. Eso serían 1.000 millones más.


A largo plazo, persecución del fraude fiscal, de los paraísos fiscales que permiten esconder inmensas fortunas (eso necesita un acuerdo internacional), mayor regulación internacional y gravámenes sobre las finanzas internacionales. El carácter especulativo de éstas me lleva a pensar que sí, vd. puede sacar 1.000 millones de España, pero no gratis. De esta manera, los flujos financieros serían más estables, impidiendo fluctuaciones excesivas y sus catastróficos efectos.

Ah, para los currantes que nos levantamos cada mañana a trabajar: no me gusta la actitud de algunos consistente en exigir un salario o un subsidio pero no estar dispuestos a formarse, a pensar, ni a ser más productivos. Es injusto que haya dos mercados laborales, los fijos y los eventuales. La temporalidad debería premiarse con mayores salarios, no al revés. El paro debería obligar a la formación de quien lo recibe. Igual debería pasar con quien cobra parte de su salario en un ERE temporal, especialmente si sale de mis impuestos. Y los sindicatos deberían colaborar con ello. No como ahora, pues en vez de montar huelgas pidiendo apoyo para los parados lo hacen para quienes nunca van a estar en paro y les quitan el 5% del sueldo. La convocaron tan sólo 24 horas después del anuncio de la medida. ¿ Para eso sí que os movéis? Y es que, nuestra picaresca y nuestro clientelismo patrios también son una rémora para el avance.

1 comentario:

Dani dijo...

Hola Marcos,

después de leer las medidas que propones para que el Estado pueda recaudar más creo que te has dejado la más importante: reducir el desempleo. Tenemos el dudoso honor de ser el segundo país de la UE con más desempleo, si lo consiguieramos reducir a la media europea seguramente no habría hecho falta ningún tijeretazo.
Y ese es el gran error de Zapatero, desde que empezó la crisis no ha tomado ninguna medida que sirva para reducir el paro a largo plazo. España no es un país competitivo y necesitamos un gobierno que coja el toro por los cuernos y promueva las reformas estructurales para ser más competitivos y así crear empleo.

Por otro lado, que los funcionarios tengan que aceptar sacrificios es debatible: en épocas de vacas gordas a lo más que pueden aspirar es a que les mantengan el poder adquisitivo y en épocas de crisis les recortan el sueldo. El resultado es una paulatina perdida de poder adquisitivo, lo que supongo que te da permiso para sentirte cabreado.

Saludos,
Dani