domingo, 20 de diciembre de 2009

Prohibir o no prohibir



Me asquea que el debate sobre los toros se entable sólo en 2 claves: la de los antitaurinos frikis que se tumban en pelotas en la plaza para protestar contra el maltrato animal (y, en el caso particular de Catalunya, con un componente independentista perceptible) y la de los fachas que ven en los toros la encarnación del tribalismo patrio y de la Ep.paññia profunda: ayer mismo Rajoy volvió a hacer unas declaraciones vergonzantes mezclando conceptos como España, tomates, toros y Haidar. Patético.

Pues ni una cosa ni otra. Me parece patético que las voces que apelan a la racionalidad en el debate queden marginadas para dar paso al espectáculo político mediático, al insulto y al celtiberia show, otra vez más.

Un primer elemento de reflexión es el siguiente: la asistencia a los toros no es obligatoria, así que nadie está obligado a verlo ni a sufragarlo. Por otra parte, a diferencia de fumar en lugares públicos, la muerte del astado no perjudica a nadie más (a ningún ser humano, quiero decir). Entonces, ¿Cuales son el resto de argumentos?
El segundo elemento es que los antitaurinos han conseguido un porrón de firmas contra la Fiesta. Eso les otorga, en mi opinión, una fuerte legitimidad a la hora de defender sus intereses. Pero no les da la razón. Es como conseguir firmas para aplicar la pena de muerte. No y no.
¿Qué si la industria del toreo genera riqueza? Pues sí, aunque eso no justifique los toros (como las armas de guerra, que también son un negocio). Además, aunque los toros sean una industria caduca en muchas partes de España, eso no OBLIGA a su cierre.
¿Qué los toros son una tradición ajena a Catalunya? Mentira y de la gorda. La de Olot fue la plaza más antigua de España y en Barcelona no hace tanto que había 3. Esto deberían saberlo algunos ignorantes, a los que parece que les jode que lo español pueda calar en Catalunya.
¿Qué a la plaza de toros de Barcelona suele ir público forastero? Probablemente pero, ¿y qué? También se nutre de guiris nuestra Sagrada Familia y a nadie se lo ocurre desmantelarla.
¿Qué el toro sufre? Pues claro. Negarlo es absurdo. Otra cosa es que el sufrimiento animal pueda equipararse al humano. También me gustaría saber si, siguiendo este argumento, en un futuro próximo deberemos hacernos vegetarianos. Obligados por el lobby antitaurino, antimaltrato y buenista, no se permitirá ni el jamón ni el chorizo. ¿Estaría vd. dispuesto a que otros le prohibieran comer filetes sobre la base del sufrimiento de la ternera? ¿O prefieren mejor que cada cual decida qué comer y que la ternera sufra lo mínimo en la granja y en el matadero? Todo animal (todo ser vivo) sufre en el momento de su muerte. La diferencia está en que el toro lo hace entre 10 y 15 minutos. Probablemente un cerdo o una gallina lo haga durante toda su vida.


Al final, creo que la pregunta más importante es esta última. Independientemente de que á MI me gusten o disgusten los toros, ¿ Debo PROHIBIRSELOS A OTROS? A tí que te gustan los toros, no te lo voy a preguntar. Pero a tí, que no te gustan, ¿Por qué no dejas a los demás que vayan?


3 comentarios:

Dani dijo...

Hola Marcos,

utilizas una línea argumental un poco peligrosa: no creo que sea bueno comparar a cerdos y terneras con los toros, los primeros mueren para cubrir una necesidad básica, la alimentación, los segundos mueren por puro espectáculo.

Siguiendo tu razonamiento podríamos legalizar las peleas de perros o de gallos o porque no, las luchas entre fieras como en la antigua Roma, al fin y al cabo solo son animales.

Creo que en España hay mucho salvajismo disfrazado de tradición (tirar cabras de campanarios, arrancarle la cabeza a gallinas vivas colgadas boca abajo, etc, etc). Esto, naturalmente, no es algo exclusivo de España pero en otros paises han actuado contra "tradiciones" tan arraigadas como la caza del zorro en Inglaterra, ahora prohíbida y que nadie echa de menos.

Por supuesto que se puede justificar que los animales no tienen derechos pero en mi idea de lo que significa el concepto Progreso la violencia tiene que quedar reducida a la mínima expresión necesaria: como he dicho, puedo entender que un animal muera o lo pase mal si es para que podamos comer pero no puedo entender la violencia como un acto lúdico, sea entre personas (caso de deportes violentos como el boxeo)o violencia que implique a animales, no por los animales en sí, sino porque rechazo la violencia gratuita.

En fin, estamos ante un debate que despierta pasiones...ya veremos como acaba.

Marcos Vidal, 3-6-76 dijo...

Hola Dani,

Que sepas que el toro también se come. Te recomiendo el rabo de toro que comí en GRanada el otro día. Delicioso. Además, ¿Dónde está la linea entre necesidad básica y lo que no lo es? Comer es una necesidad básica, pero no lo es comer ternera (o coliflor).
Por lo demás, yo tampoco prohibiría el boxeo (aunque me guste menos que el toreo). Un abrazo.

Miguel Ángel dijo...

He llegado a su blog de rebote, para leer un post crítico sobre Santiago Niño. Perfectamente admisible, aunque bien replicado por las personas que emitieron comentarios. Continúo curioseando, y me encuentro su opinión sobre "los toros", que me parece lamentable y mal argumentada. Bien, es su derecho. Pero su apostilla al comentario recibido ya es el colmo. Es usted un frívolo, caballero. Adeu.