miércoles, 6 de agosto de 2008

Los deportistas tienen derecho a hablar de política



Me indigna que las autoridades políticas chinas se empeñen en que no se hable de política en los juegos. Bueno, son las mismas autoridades que se empeñan en que no se hable de política nunca, bajo pena de cárcel, torturas o lo que sea.

Pero aún peor es que el COI asuma que política y deporte no se mezclen en un juego hipócrita. Todo el mundo sabe que el gobierno chino aprovecha los juegos para presentar su cara más amable al mundo. Una maniobra de lo más legítima. Lo que no es de recibo es que el COI, que gana dinero a espuertas con los juegos y está compuesto por algunos personajes de renombre, asuma esos postulados sin pestañear. Es decir, su política es jugar a no hacer política. Pragmatismo u oportunismo para mí, por utilizar dos términos suaves. Otro término menos suave sería la falta de ética o, directamente, que son unos fachas, o que les parece incompatible la carta olímpica y los valores olímpicos con la defensa activa de los derechos humanos. Y es que, el que no quiere dar sus opiniones políticas, o bien tiene miedo de confesarlas o es que no son demasiado válidas.

Los vínculos entre deporte y política siempre han sido ambiguos y peligrosos. De hecho, gobiernos de todo signo han tendido ha hacer bandera de ellos. Baste con saber que los deportistas que llevamos a los juegos van pagados con nuestros impuestos (cosa que acepto pero es bueno que se sepa). Y como personas individuales, tienen que tener el derecho a dar sus opiniones sobre cualquier tema incluyendo, faltaría más, la política. Y si es sobre derechos humanos o libertades en China, más aún. Tampoco les voy a pedir que sean unos héroes y se jueguen su participación en los Juegos Olímpicos por unas declaraciones a un periodista pero les animo a que, al menos, una vez acabada su participación, digan lo que piensan. ¿Qué tal un “ Me parece vergonzosa la aplicación de la pena de muerte en este y en cualquier otro país?”*

Por último, a nuestro gobierno le pediría fuese un valiente a la hora de defender la libertad de expresión de nuestros nacionales en China, aunque sean deportistas, ¿eh María Teresa (Fdez. de la Vega)? Hay motivos de sobra para no callarse.

*Ojo, que no se emocionen todos delante de los micrófonos. Tener el derecho a hacer declaraciones políticas no implica que el que las hace acierte siempre (baste como ejemplo el actor Joel Joan y sus histriónicas manifestaciones sobre la opresión que sufrimos los catalanes o las opiniones culturales de Sofía Mazagatos). Ser famoso no exime de ser hacer el ridículo y, de hecho, algunos no pueden evitar vomitar chorradas por la boca.

2 comentarios:

Dani dijo...

El COI nunca debería haber concedido los Juegos a uno de los paises del mundo que más pisotean los derechos humanos. Claro que la pela es la pela y las multinacionales presionaron para llevar el evento a un país con un jugoso mercado de cientos de millones de potenciales consumidores. La dictadura china no quiere que se aireen sus vergüenzas pero a la vez no tiene ningún rubor en hacer de los juegos un acto masivo de propanganda nacionalista.

¿Que queda de aquel espíritu olímpico que hablaba por ejemplo de que los deportistas tenían que ser amateurs? Nada. Todo ha sido barrido por una malla de nacionalismo e intereses comerciales...menudo espíritu olímpico.

Marcos Vidal, 3-6-76 dijo...

No sabía que el espíritu olímpico pedía a los deportistas ser amateurs. Lo que más me gusta de tu comentario es lo de "La dictadura china no quiere que se aireen sus vergüenzas pero a la vez no tiene ningún rubor en hacer de los juegos un acto masivo de propanganda nacionalista".

Salud!