martes, 1 de julio de 2008

Sobre las "miembras" y los guardianes del lenguaje


Pues yo me cago en la Real Academia Española y en el Diccionario de la RAE. La RAE es a la lengua castellana lo que el zeppelin al transporte, o sea, una reliquia ostentosa rellena de un gas inservible, que eufemísticamente se llama noble y encima, con ínfulas. Toma frase.

Respecto a la polémica de las miembras, no me extraña que en la RAE, que pagamos con nuestros impuestos, no guste nada. Al fin y al cabo, una institución que se jacta de recoger las expresiones que hay en la calle está compuesta casi en exclusiva por miembros masculinos. Como la realidad misma, vaya. Otra cosa que me sorprende de la RAE es que muchos tienen el mismo perfil viejuno, carca y paternalista (con el idioma). Vamos, que me recuerda a un consejo de administración de Banesto durante el franquismo. Una institución que entre otras moderneces incorporó recientemente palabras como "ultramarinos". Vamos, unos virtuosos de la calle. Creo que no les pagamos lo suficiente para adaptar mejor y más rápidamente el lenguaje. Eso de que se limitan a captar la realidad, limpiar, fijar y dar esplendor, me parece más digno de Poncio Pilatos y de filibusteros que de unos responsables semipúblicos. Con eso pueden permitirse que un hombre público sea alguien digno de admiración, mientras que una mujer pública sea una puta. Menudos pájaros. Salga a la calle y explique eso a cualquiera. Pensará que, con razón, usted es un impresentable. Y es que, aunque en la RAE no lo quieran ver, también pensamos como hablamos. En lo que a igualdad entre sexos y etnias se refiere, algún lingüista les debería enseñar que es importante hacer el esfuerzo de ir limpiando de nuestro lenguaje expresiones vejatorias, por más comunes que sean. O al menos, significarse por algo más que por ese eclecticismo machista y aprovechado.

Por lo que se refiere a la expresión concreta de miembras, me parece una patochada, además de malsonante. Creo que la ministra Bibiana Aído tiene cosas muy importantes en su agenda y que su cargo es de suficiente relevancia como para medir sus palabras y hacer pedagogía, además de conseguir portadas en la revista Zero. Pero que alguien sea hábil con la pluma no le exime de ser un misógino, un trasnochado, prepotente y algo facha. De hecho, los salones de la RAE parecen más bien las catacumbas cristianas, a tenor del talante de algunos de sus miembros. Sí, los que cobran por "permitirnos" utilizar la expresión "ultramarinos". O "yonqui". Pero no en los 80, sino en el SXXI. O sexapil. Que no pienso utilizar. Yo me quedo con sex appeal, aunque a vuesas mercedes les parezca una muestra de papanatismo. O "cobardica". Sí, una expresión más bien sacada del baúl de los recuerdos se permite a partir de ahora. Gracias, zeppelines del castellano. ¿Qué les dirán a los chóferes cuando acuden a sus reuniones a hablar y comer? "Rápido, lléneme usted el depósito de petróleo destilado y vulcaníceme los neumáticos antes de tomar el control del automóvil". Y lo digo yo, que con mis impuestos pago las opíparas cenas donde deciden que ya puedo decir "ultramarinos". Son ustedes un tanto carcas. Por cierto, "jódanse", ¿ Es castellano?

5 comentarios:

Zirie dijo...

son lentillos sí, y eso es un inconveniente en los tiempos que corren. Creo que el diccionario de la academia debería contar con un diccionario puente en el que pudieran ir introduciéndose todos estos términos más nuevos, aunque no fueran definitivos del todo. De todas maneras, lo que tampoco pueden hacer es ir cargándose del diccionario los términos vejatorios y discriminatorios si se siguen utilizando, por mucho que nos parezcan detestables. Si viene una guiri y alguien le llama zorra, tiene que poder saber que la están insultando, aunque sea injusto que en masculino este término sea un halago a la astucia de alguien (bueno, en este caso también puede ser despectivo, ya que zorro también es sinónimo de holgazán). Ya sé que según esta teoría, lo de "limpia, fija y da esplendor" no pega mucho, pero me importa poco si puedo entender lo que me dicen.

Marcos Vidal, 3-6-76 dijo...

Gracias Zirie.
Lo único que pido es que, al menos, en la academia, deploren el lenguaje sexista. Y eso no significa no reconocer su existencia.
Saludos

Marcos Vidal, 3-6-76 dijo...

Aunque me he reído mucho con el artículo no comparto tu punto de vista. No creo que la función de la RAE sea recoger qué es o no correcto desde el punto de vista moral, o ético, o incluso si está o no conforme con los derechos humanos (como lo es la igualdad entre hombres y mujeres). De hecho me parecería mal que los lingüistas se metieran en tamaño jardín. No es su función. Están ahí para decir qué es correcto o no desde el punto de vista lingüístico, y eso requiere independencia de cualquier otro punto de vista que no sea ese.

Otra cosa es que sean lentos haciéndolo. Hacer un diccionario es una tarea muy compleja, conozco a gente que lleva trabajando en ello muchos años, en el IEC en este caso, pero aún así, podían espabilar un poco para registrar según qué expresiones. Y otra cosa, hoy por hoy hay suficientes escritoras solventes como para que el balance entre hombres y mujeres en la RAE cambie un poquito, porque que yo sepa sólo hay dos o tres mujeres en toda la academia, y no creo que la proporción entre escritores sea esa.

Pero volviendo al tema, me parece un error acusar a la RAE de que el español sea sexista, que lo es, pero no es su función que deje de serlo. Ni siquiera es su función ir por delante de los usos de la lengua, sino todo lo contrario. No tienen que inventar nada, salvo que sea para poner nombre a un nuevo concepto. Tienen que ir por detrás, registrando qué habla la gente, porque ésa es la lengua y no la que cualquiera se invente, por muy académico que sea. Nuestra lengua es la que es porque nosotros la hablamos y las expresiones sexistas sólo desaparecerán si nosotros las desterramos de nuestro vocabulario. La igualdad no se consigue tachando o incluyendo una palabra de un diccionario, eso sería más bien falsear la realidad.

Un saludito...
Mercedes

Dani dijo...

hola,

yo aún me acuerdo cuando los de la RAE dijeron que a una determinada bebida de origen escocés había que escribirla "güisqui". Menudo trabajazo hacen estos de la RAE. Por cierto, que el inglés no tiene ninguna academia oficial que diga que palabras son correctas y cuales no lo son, y no parece que a este idioma le vaya tan mal.

En cuanto a Aído, creo sinceramente, que el astuto de Zapatero la ha puesto de ministra para que con sus pifias cree una cortina de humo sobre lo verdaderamente importante ahora mismo, la crisis económica.

Marcos Vidal, 3-6-76 dijo...

Hombre, decir que Aído se dedica a crear cortinas de humo me parece un poco fuerte. Otra cosa es que este tipo de ministerios sean un poco cenicienta. Imagínate, sentada junto a Solbes. Bibiana, ¿qué haremos con el paro?